Antonio Fabián Silio Alaguire quien posee actualmente los records argentinos en las pruebas de 5.000 m, 10.000 m, 10 km (ruta), 15 km (ruta), Media maratón, 25 km (ruta) y 30 km (ruta). Recibió en 1990 el Diploma al Mérito Konex, y en 2000 el Premio Konex de Platino como el atleta más importante de la década en Argentina.
Pero indudablemente estos tan merecidos reconocimientos a su trayectoria quedan en la historia cada vez que Antonio decide hacer la diferencia y dejarnos el mensaje que aún podemos salvarnos como humanidad.

Una vez más, y esta vez desde el lugar donde una absurda guerra pone en jaque a familias enteras, historias de vida que tardarán años en sanar heridas de pérdidas, alli Antonio que pareciera conocer de cerca del dolor de sus semejantes realiza la humanitaria tarea de trasladar refugiados y junto a un pequeño equipo «Unidos por Ucrania» intentan salvaguardar lo poco y mas valioso que les queda, la vida misma.
Antonio no le preocupa quebrarse y dejar a la vista todo lo que le duele y que cala profundo, la tarea de ayudar a estas familias que buscan simplemente un poco de paz en sus vidas y entre lagrimas, imaginamos porque no lo vemos, y con su voz entrecortada nos relata el sufrimiento de estos Ucranianos que se aferran a la esperanza de una nueva posibilidad aunque lejos de sus hogares.

Esta vez el atleta nogoyaense recorrió 3200 Km en 3 etapas, pero no lo hizo solo, junto a un grupo de personas con el mismo compromiso trasladaron a unos 30 chicos con madres y abuelas cruzando Praga en la republica Checa, atravesaron Alemania para llegar a España como destino donde además alojará a una familia en su casa.
«Tenía ganas de hacer algo y con otras personas dijimos vamos» dice Antonio como si lo que están haciendo este grupo de personas sería organizar una maratón. Más que eso, «Unidos por Ucrania» refleja lo más humano de las personas y agrega «Uno lo hace porque cree necesario que tiene de alguna forma que hacer algo».
También nos cuenta que hay unas 20 familias que quieren y pueden alojar refugiados. «Tuvimos que pasar momentos duros, decirle que no a muchas familias porque no podíamos, la guerra trae esas cosas… familias que tuvieron que despedirse de los suyos, momentos en los que dejaban todo, se venían con lo puesto».
Y para dejar mas en claro aún su decisión de estar en el lugar que está y el porqué de hacerlo dice; «Si lo pensas, por ahí las cosas no las haces, yo soy de que si tengo que hacer algo no lo pienso mucho aunque estaba decidido a hacer esto»
«Hoy podemos tener todo lo material, pero mañana te lo puede llevar un soplido».

Un día corrió en busca de una meta, de un premio, de un record que aún ostenta, hoy simplemente eligió ir detrás de la desesperación, la angustia y la impotencia de familias que huyen de lo más absurdo de la humanidad, «la guerra» y poder darles al menos un poco de esperanza.







