Con apenas 16 años, la joven pelotaris de Nogoyá fue citada por la Confederación Argentina tras descollar en las canchas locales. Sin embargo, ante la falta de becas oficiales, su familia y allegados apuestan a la solidaridad para costear un viaje que promete proyectarla a nivel mundial.
El deporte amateur argentino suele regalar historias donde el talento puro y el sacrificio familiar marchan a la par. El caso de Alma Lardit es el reflejo exacto de esta realidad. A su corta edad, la entrerriana recibió el llamado más esperado: la citación oficial de la Confederación Argentina de Pelota para vestir la camiseta celeste y blanca en la Copa Panamericana Infantil y Juvenil de Frontón en México. Un logro que llegó mucho antes de lo esperado y que despierta la ilusión colectiva, pero que también enciende las alarmas por el complejo desafío económico que implica cruzar el continente.
Un talento forjado en la constancia y el ADN familiar

La historia de Alma con la paleta no es casualidad. Viene de un arraigo familiar profundo en el que su abuelo, sus tíos y su padre le transmitieron la pasión por la disciplina. Sus primeros pasos firmes los dio a los cinco años, tras mudarse a Nogoyá desde 5to. Distrito Gualeguay e ingresar a la escuelita del Club Deportivo.
Hoy, la joven deportista se enfrenta a un salto de nivel absoluto. Para estar a la altura del reto panamericano, se entrena intensamente sumando hasta tres estímulos semanales de manera individual. Su rutina actual combina prácticas en solitario para perfeccionar técnicas y valiosas jornadas de entrenamiento junto a la experimentada Melina Spahn. Spahn le está brindando una mano crucial para dominar el frontenis, una especialidad nueva para Alma, así como en la modalidad de pelota goma individual.
Esta preparación demuestra una madurez asombrosa. Alma solía entrenarse casi exclusivamente con varones en trinquete cerrado debido a la falta de mujeres de su categoría en la región. Además de este esfuerzo técnico en cancha, su proyección ya cuenta con un pilar moderno y fundamental: la asistencia remota de un psicólogo deportivo desde Buenos Aires, una herramienta clave para aprender a procesar la frustración de la derrota y templar el carácter ante la presión de los torneos grandes.
El duro camino del amateurismo: viajar a pulmón
A pesar de su innegable proyección y de haber tenido un respaldo estatal en gestiones anteriores que al menos cubría los costos operativos de sus canchas, la realidad económica actual golpea las aspiraciones de la atleta. Ante la ausencia de becas locales debido a restricciones presupuestarias, la travesía hacia México se transformó en una campaña contrarreloj motorizada exclusivamente a pulmón por su familia.
Su padre, que trabaja como encargado en una estancia de campo y divide sus días entre la labor rural y el hogar, es el principal motor de una cruzada que busca captar sponsors y colaboradores mensuales. La fecha oficial del certamen continental iniciará el 5 del próximo mes, pero la delegación tiene previsto arribar a suelo azteca el día 2 para que Alma y otra competidora juvenil cordobesa puedan reconocer las exigentes canchas locales y adaptarse al clima y la alimentación mexicana. Cabe destacar que, al tratarse de menores de edad, las deportistas viajarán cuidadas y tuteladas por un matrimonio acompañante.
Una promesa de escala internacional

El frontón de 30 metros tiene en México a una de las máximas potencias globales, lo que convierte a este Panamericano en una vidriera de enorme exigencia, pero también de máxima exposición. Para Alma, este torneo es el inicio de un sueño que proyectaba para más adelante y el escalón directo hacia las selecciones mayores, en una disciplina donde Argentina ha sabido arrebatarle preseas doradas a los gigantes de la región.
Mientras en Buenos Aires el CeNARD enfoca sus energías en el próximo Mundial Absoluto, en el interior del país el semillero sigue latiendo con fuerza propia. Alma Lardit tiene el juego, la contención familiar y el temple psicológico para representar al país; ahora solo falta el apoyo de la comunidad y del sector privado para que el factor económico no ponga un límite a un futuro que ya pide pista internacional.
Para colaborar: Quienes deseen sumarse como sponsors o aportar a los fondos del viaje de Alma Lardit hacia el Panamericano de México, pueden contactarse de manera directa con su entorno familiar en Nogoyá.







