La atleta nogoyaense ratificó su notable proyección al consagrarse campeona de los 10K en la Maratón Internacional Uruguaiana. En diálogo con Del Éxodo Nogoyá, repasó los detalles de su contundente victoria, la pasión compartida con su padre y el constante esfuerzo económico para mantenerse en la élite del atletismo.
A paso firme, con la determinación de quien no conoce límites y con un talento que no deja de asombrar, Brisa Lencina volvió a inscribir su nombre en lo más alto del atletismo regional e internacional. La joven atleta de Nogoyá conquistó por segundo año consecutivo el primer puesto en los 10 kilómetros de la emblemática Maratón Internacional Uruguaiana, una multitudinaria prueba que cruzó fronteras y reunió a miles de corredores.

«Acá están los frutos de lo que sembramos, así que estoy muy contenta y agradecida con toda mi gente», expresó Brisa con la frescura y humildad que la caracterizan. La competencia contó con una marea de competidores que colmó el Puente Internacional: «Era impresionante la multitud de gente. Cuando salí, ya sabía que andaba mejor que el año pasado, así que me dije ‘es mía y no aflojo más'».
Superando límites y límites de edad
Aunque por categoría y edad aún le correspondería competir en distancias menores como los 5K, la valentía y disciplina de Brisa la han llevado a consolidarse directamente en los 10K, e incluso a entrenar tramos de hasta 17 kilómetros.
Esa perseverancia la comparte codo a codo en cada entrenamiento con su padre, Ariel, con quien no solo comparte la pasión por los kilómetros, sino también un gran sueño familiar: «Nuestra meta por cumplir con mi papá es correr un 21K juntos. Nos entrenamos juntos, nos ayudamos entre los dos y lo hacemos porque nos gusta».
El esfuerzo detrás de la gloria y la búsqueda de apoyo

Detrás de las medallas doradas y los aplausos en el podio se esconde una realidad común para los atletas locales: la autogestión y el sacrificio económico para solventar viajes, alojamientos y traslados.
«Son presupuestos bastantes altos. Esta vez fuimos cuatro en el auto. Yo gano una carrera y, si hay un premio en plata, lo guardo para poder seguir yendo a competir. Entre nosotros y con la ayuda de la gente lo podemos lograr», explicó sobre la logística que implicó el viaje de siete horas e itinerario de dos noches en Brasil. Por ello, el llamado sigue abierto para firmas comerciales y sponsors que deseen acompañar el crecimiento de esta promesa nogoyaense en el circuito deportivo.
Sin pausa hacia el próximo desafío
Lejos de conformarse con el trofeo obtenido, la rutina de entrenamiento de Lencina no se detiene. Con el foco puesto en seguir mejorando sus marcas, la atleta ya se prepara para competir este mismo fin de semana en un evento nocturno de 10K en las cercanías de Paraná.
«Ganemos o no, sabemos que al otro día hay que levantarse temprano para ir a entrenar. Si algo salió mal, sabemos que entrenando va a volver a salir bien. Lo único que no hay que hacer es aflojar», sintetizó la joven campeona, reafirmando que su techo aún está lejos de alcanzarse.






